El Estrés

Después de hablar de moda durante semanas, he querido parar y hablar de algo que influye en nuestro día a día. Quiero hablar de algo que influye negativamente en sentirnos bien y vernos bien, seguramente, hace que salgamos de casa espitados sin darnos un segundo de margen, para mirarnos, peinarnos, darnos el «allá vamos» y mimarnos… ¿Quién es el protagonista de hoy entonces?

El ESTRÉS.

Provocado por millones de situaciones, contextos, temas, obligaciones, amistades, reuniones, hijos, casa, facturas, deudas, no tan deudas, letras, hipotecas, mi madre, su madre, Carlos, María, él y yo, él, yo… y un listado sin fin.

Estamos expuestos a una cantidad de presiones constantes reales. Las sobrellevamos y las afrontamos, a veces son solo obligaciones que no te generan ningún tipo de problema.  Un cúmulo de ellas, mal llevadas, te crean una sensación que es como una alarma, una alarma que nos avisa, EL ESTRÉS!

Al final del día, todo es una mezcla de sensaciones que no tienen ningún sentido pero te hacen perder el rumbo, hacer 25 cosas a la vez,  a veces es, no hacer nada del todo bien. No sabemos porqué, pero nos superan y nos hacen perder el rumbo de la realidad.

¿Porqué os escribo sobre esto? Muchas veces, las personas que acudís a mi, me comentáis que en épocas de estrés, es cuando menos bien con vosotros mismos os sentís, y que de algún modo, olvidáis totalmente vuestra imagen. Aunque mi primera recomendación sería, no te olvides a ti! Obviamente, hay cosas que nos superan y hay personas o situaciones, que requieren energía para tener ganas de cuidarse.

No pretendo descubrir la gran verdad o técnica para combatir esos momentos de estrés, simplemente quiero enseñaros mi técnica. Puede que algunos no la compartan, pues es normal, cada uno combate, como puede, esos momentos en los que podemos llegar a perder los papeles. Así que espero, que este post se llene de comentarios, para seguir los trucos que cada uno de vosotros utilizáis.

El mío y principal, analizar y aceptar que estoy estresada.

Sí, soy una SUPER WOMAN o SUPER MAN, pero señores no somos héroes, podemos no poder más. Para mi ese es el primer paso.  Todos sabemos que tenemos un límite, aceptémoslo.

El segundo, separar las cosas, no mezclar todo en un mismo bote, la fórmula para redactar ese informe o bien encontrar trabajo, no es la misma que llevar a tus 3 hijos a las 3 actividades extraescolares. No lo relacionemos. Detectemos qué nos estresa y qué no, y cómo influye en nosotros. No todo tiene la misma solución. SEPAREMOS Y DETECTEMOS QUÉ NOS ESTRESA.

Y lo más importante, no hagamos culpables de nuestras preocupaciones o obligaciones a quién o qué NO nos provocan estrés. Porque entonces si que todo acaba pringado por este sentimiento, y nuestras vías de escape las convertimos en culpables… y allí llega el día de la explosión!

Saber decir: NO PUEDO MÁS!

Saber parar a tiempo, nada va a pasar, porque te tomes 30 minutos, un día o bien una semana. Nada pasará, no acabará el mundo, ni tu empresa cerrará, ni tus hijos se caerán, ni tu suegra te odiará y si ese día no hay huevos en la nevera, tampoco pasa nada, comed la pechuga congelada o pedid una pizza, porque estas situaciones tienen solución!

¿Qué quiero decir con todo esto? El ESTRÉS es la causa de un bucle de situaciones que nos superan y a veces estamos tan obcecados en que podemos, que nosotros mismos nos ponemos zancadillas en el camino. Salid de ese camino y haced algo por vosotros! Este es mi tercer consejo.

Corred, apuntaros a swing, haced macramé o id a clases de pintura encáustica. Y diréis, pero si precisamente no tengo tiempo de nada no me voy a poner hacer tonterías. HEY! A lo que estás llamando tonterías, es eso que te apasiona, que te ha gustado siempre y te llena, eso amigos, no son tonterías! Y aunque sea ir a jugar a tenis, cuando los niños se han dormido, o ir a cenar cada dos semanas con ellas, o ir a tomar cañas con ellos o hacer una clase conjunta de Yoga con tus amigas de la infancia en el centro deportivo del pueblo. Haced un pacto con vuestra pareja, daros días o horas para que cada uno tenga tiempo para él. O si sois solteros, no os acomodéis en la soledad del hacer nada, y daros ese tiempo a vosotros mismos. Hay mil fórmulas.

El ESTRÉS es una alarma que nos da nuestro cuerpo, a veces es necesaria, para poder hacer esas 15 a la vez, pero cuando esas 15 se convierten en 25 y el estrés ya no es una herramienta para poder realizarlo todo, convirtiéndose en un problema, entonces: paremos, aceptemos, pensemos y reaccionemos.

Y una última cosa…. el estrés debilita nuestra piel, cabello, energía…. Y AUTOESTIMA

Así que quiérete y no te estreses 😉

La teoría es fácil, como todo consejo, pero yo lo intento hacer así.

¿Cómo lo hacéis vosotros?

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